bello!
“Caminaba por un camino con dos amigos. El sol se estaba poniendo. Tuve un ataque de melancolía. De golpe, el cielo se volvió rojo como la sangre. Me paré y me apoyé en una baranda, muerto de cansancio, y miré a las nubes. Eran como llamas, como si fuesen sangre, como una espada sobre el fiordo rojo y negro, sobre la ciudad. Mis amigos continuaron caminando. Me quedé allí, temblando de miedo, y sentí que un grito agudo e inacabable penetraba en la naturaleza. Me pareció que yo sentía aquel grito. Pinté este cuadro. Pinté las nubes como sangre, los colores me gritaban.”
─ Edvard Munch








